Las cicatrices post acné, ¿tienen solución?

Esta semana queremos hablaros de las secuelas producidas por el acné, una afección de la piel que se caracteriza por la inflamación de comedones, pápulas, pústulas, nódulos y cicatrices. En la mayoría de los casos no presenta gravedad, pero el efecto estético que produce puede conllevar problemas psicológicos en la pubertad.

El acné se origina en la dermis media, debido a la interacción entre las hormonas, que estimulan las glándulas sebáceas produciendo mayor cantidad de sebo, y las bacterias, que transforman el lípido en ácidos grasos. La unión de esos dos factores provoca en nuestro cuerpo una obstrucción entre el folículo piloso y la glándula sebácea lo que provoca una inflamación, especialmente en la cara y el tronco.

El acné debe ser tratado de manera individual por un especialista, que evaluará las lesiones para determinar las pautas a seguir. Dependiendo del grado de acné; leve, moderado o grave, se aplicará un tratamiento u otro que va, en los casos leves, desde antibióticos locales, con una mejoría apreciable al cabo de los meses, a tratamientos con retinoides que inhiben la función de la glándula sebácea, en los casos más extremos, siempre bajo estricto control médico.

Pero, ¿qué pasa cuando las secuelas son patentes, cuando lo que tenemos no son los molestos granitos sino las cicatrices producidas por un mal tratamiento o falta del mismo? Tal y como explica nuestro director médico de la Clínica de Medicina Estética y Capilar 3Medic, Dr. Evelio Pedroso, “hoy en día hay grandes avances para minimizar, o incluso hacer desaparecer, esas marcas producidas por el acné”. Los peelings, el láser, las infiltraciones de materiales de relleno y la radiofrecuencia mejoran considerablemente el aspecto de nuestra piel. 

Los peelings químicos exfolian la capa más superficial de la piel y reducen el impacto de las marcas producidas por el acné. 

Con el IPL estimulamos la regeneración del tejido consiguiendo un color más homogéneo y una textura más uniforme. En cinco o seis sesiones conseguimos difuminar las cicatrices.

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Las infiltraciones de materiales de relleno, concretamente de ácido hialurónico consiguen dar volumen de manera inmediata a las zonas que lo han perdido. Este tratamiento se aplica en una sesión, pero hay que repetirlo una o dos veces al año.

La radiofrecuencia estimula la actividad de las células que producen colágeno. El tratamiento dura entre 40 y 60 minutos y es necesario realizarlo una vez por semana durante al menos cinco o seis meses para alargar sus resultados.

El Doctor Pedroso recomienda “la combinación de estos cuatro tratamientos de manera simultánea para combatir de manera eficaz las lesiones faciales”.

Fuente de imágenes: gratisography.compexels.com

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