¿Por qué perdemos elasticidad en la piel?

Conoce como prevenir el envejecimiento de tu piel

Llevamos varias semanas hablando de la piel. No es por casualidad. Tener una piel lisa, sin arrugas, y con un aspecto saludable es algo que nos preocupa a hombres y mujeres. Por lo general tendemos a prestarle atención cuando ya han aparecido los primeros síntomas de envejecimiento y notamos esa pérdida de elasticidad en la piel; cuando las arrugas estáticas, las que aparecen sin gesticular, han llegado para quedarse y pretendemos poner remedio. Es cierto que lo importante es dar solución a nuestra piel pero hay que tener en cuenta que, cuanto antes iniciemos tratamientos que tienden a eliminar o reducir nuestras arrugas, más eficaces y duraderos serán.

Lo hemos oído muchas veces, entre los grandes remedios está el de la prevención.

Es importante conocer a qué se debe esa pérdida natural de volumen del tejido. Nos referimos a la pérdida de elasticidad y producción de colágeno que producen un envejecimiento facial natural. Conocer qué es el colágeno y cómo prevenir su pérdida supone retrasar la aparición de esas arrugas tan temidas y que tanto nos molestan cuando llegan para quedarse. 

El colágeno es una proteína que forma parte esencial de la estructura de la piel y es el componente más abundante de la piel y los huesos. A medida que pasa el tiempo nuestro organismo disminuye la producción de esta molécula y, junto con otros factores internos como externo, empiezan a formarse pliegues y surcos, las llamadas arrugas en la piel.

Perder colágeno es algo inevitable pero lo que sí se puede conseguir es reducir su degradación y mejorar la síntesis. Para ello, debemos llevar una dieta sana y equilibrada optando por alimentos que aporten de manera directa dicha sustancia. Por ejemplo, la carne, el pescado, la gelatina son alimentos que contienen colágeno. Hay otros que lo que hacen es promover su producción; como las frutas y verduras de color rojo, las que aportan Vitamina C, verduras, la leche de soja, el queso o los frutos secos. 

La combinación de estos alimentos con la prevención de ciertos hábitos de vida mejoran sustancialmente la permanencia de colágeno en nuestro organismo. Entre esos  malos hábitos destacamos el estrés, el tabaco o la ingesta desmesuradas de azúcar. Prevenir las exposiciones al sol sin protección también es necesario porque los rayos ultravioleta dañan la correcta producción de colágeno.

Otra manera de activar la piel es utilizando técnicas como el láser, que produce calor en las capas medias de la piel y ayuda a la regeneración de las fibras de colágeno, o la radiofrecuencia, que actúa en un nivel más profundo de la dermis y activa la producción de colágeno sustituyendo células viejas por nuevas. En 3Medic también recomendamos realizar peelings, para actuar en las capas más superficiales de la piel, o la mesoterapia para aportar nutrientes a nivel interno de la dermis.

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