Varices. Causas que influyen en su aparición

Conoce como se producen y tipo de varices en nuestro cuerpo

Hace unas semanas os hablábamos de las molestas varices, esas dilataciones venosas que impiden el retorno eficaz de la sangre al corazón y que, en ocasiones y si no se tratan con precisión, pueden ser graves. El cuerpo presenta diferentes tipos de venas varicosas en función del área en la que aparecen. De esta forma, tenemos varices esofágicas, si aparecen en la región del esófago, varices hemorroidales, cuando el área afectada es la anal, varicocele, si se presentan en la zona testicular y, las más comunes, las que podemos percibir en las piernas.

En el pasado post os explicábamos los tratamientos médicos existentes para sanar esta dolencia. Hoy queremos profundizar en los factores que influyen en la aparición de varices para que, en la medida que sea posible, podamos cambiar de hábitos y mejorar o prevenir esta dolencia que, además de ser molesta, puede conllevar problemas serios de salud. 

Entre las causas más comunes se encuentra el género del paciente. Las mujeres tienen más predisposición a sufrir varices debido a los cambios hormonales que presentan en la pubertad, el uso de píldoras anticonceptivas o en la menopausia. También durante el embarazo ya que el feto crece dentro del cuerpo de la mujer y presiona las venas de la madre o en el momento del parto, por el sobre esfuerzo que ejerce la mujer para ayudar a su hijo a nacer.

La vida sedentaria también favorece la aparición de varices. Realizar ejercicio de manera habitual, dar paseos, sustituir los medios de transporte a motor por la bicicleta o priorizar las piernas en nuestros desplazamientos evita el sedentarismo y, por tanto, el riesgo de tener varices o de que éstas empeoren.

El sobrepeso u obesidad también está estrechamente ligado a esta dolencia porque ese exceso de kilos conlleva a ejercer una presión adicional sobre nuestras venas y requiere un mayor aporte sanguíneo por parte de nuestras arterias favoreciendo la sobrecarga de nuestras venas.

Hay otros hábitos que se pueden sustituir fácilmente pero que necesitamos conocer para ponerles remedio.

Por ejemplo, la manera de sentarnos. Si lo hacemos con las piernas dobladas o cruzadas podemos provocar la aparición de varices. Estar en la misma posición mucho tiempo, tanto de pie como sentado, también es perjudicial porque forzamos las venas a trabajar con mayor intensidad para impulsar la sangre al corazón.

La herencia genética es otro factor, y, ante éste, poco o nada se puede hacer para prevenirlas pero, con un buen diagnóstico y tratamiento médico, acorde a la gravedad de la variz, se puede eliminar o reducir sus efectos.

Fuente de la imagen: www.pexels.com

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